Publicado en Crianza
Por Rustikids

Sueño

El sueño es un tema que nos preocupa a la mayoría de mapadres, los despertares en la madrugada, se vuelven un tema de conversación y desesperación en algunos casos.

¿Cómo duerme? ¿Se despierta mucho? ¿Qué haces?

Estuvimos conversando con una profesional del tema:

Luciana Jinchuk,

certificada en consultorías de sueño infantil y responsable de www.volveradormir.com



Luciana es contadora y tiene un MBA, trabajó durante 15 años en el área comercial de una empresa familiar. Su dedicación al “sueño infantil” comenzó, como tantas de las cosas que hacemos, a raíz de una experiencia personal:

Luciana: 

Tengo dos hijos, Eva (6 años) y Felix (3 años), cuando Eva tenía seis meses no dormía.

Todo mi ideal de maternidad, todo lo que había soñado, sentía que no lo estaba disfrutando. Porque se despertaba cada una hora y yo estaba agotada.

Me sentía mal emocional y físicamente. Sentía que me estaba perdiendo de disfrutar mi experiencia de maternidad y que ella la estaba pasando igual, ya que estaba sin descansar bien. Fue por esto que me puse a investigar.

Pensé que eso no me podía estar pasando solo a mi, esto le tiene que estar pasando a más gente, ingenua, porque esto le pasa a todo el mundo, ¡pero en ese momento no lo sabía! Entonces empecé a investigar, a estudiar y comencé a entender porque le estaba pasando esto a mi hija, porque le estaba costando dormir y ahí entendí cuál era el motivo por el cual ella se estaba despertando tanto. Lo hice, fue un antes y un después.

Fue tanto lo que me cambio la vida que sentí que tenía que transmitir esto a los demás padres que estaban viviendo lo mismo. De a poco, y sin darme cuenta, comencé a asesorar a familiares y amigos. Hasta que un día mi hermana me dijo: “Bueno ahora tenés que dedicarte a esto, porque la verdad me acabas de cambiar la vida.”

Busqué cuales eran las opciones para estudiarlo, encontré una Certificación que me gustó mucho, la curse y termine. Esto fue hace dos años y medio, desde ahí no he parado. Es algo que me da muchísima satisfacción y alegría poder hacerlo.

La Fórmula Mágica:

Definitivamente, todos queremos la fórmula mágica que obviamente no existe, ojalá la tuviera y se las pudiera pasar. Pero esto es un cambio de hábitos en la mayoría de los casos.

Por lo general las consultas vienen porque los bebes toman pecho o porque toman varias mamaderas por noche, o porque se despiertan y necesitan que los agarren en brazos para volver a dormir y eso es un tema de hábitos. Es como nosotros los acostumbramos a dormirse y es la única manera que ellos saben hacerlo.

No es ni de caprichosos, ni de malcriados ni mucho menos. No podemos pretender que en un día, mi hijo que viene durmiéndose de la misma manera, con las mismas asociaciones desde siempre, cambien.

Estos procesos llevan mucho tiempo, el sueño definitivamente se educa. Como tantos otros hábitos que nosotros les inculcamos a nuestros hijos.

El principal problema con el sueño, es que nos encuentra muy cansados a nosotros los adultos. Porque a mitad de la noche, no estamos en nuestro momento más lúcido. No estamos como para tomar decisiones, entonces lo que terminamos haciendo, en general, es lo que sabemos que funciona más rápido. Y por lo general lo más rápido, a largo plazo, no es lo mejor.

Es ahí es donde entra el tema de la desesperación, de decir: “¿y ahora qué hago? ¿cómo salgo de esta situación?”. Es por eso que creo que el sueño se educa, y hay que estar encima para poder ayudar a los niños a descansar mejor y obviamente para nosotros también poder pasarla mejor.

Rutinas:

Las rutinas para los niños son todo. Tenemos que pensar que para lo que nosotros es algo normal, un día a día común, para ellos es algo nuevo todos los días. Aunque siéntanos que están aburridos, que hacen todos los días lo mismo, no es así. Las ganas infinitas que tienen los niños en jugar y aprender, es lo que los hacer desarrollarse y crecer.

Entonces, tener rutinas en ese mundo de cosas nuevas hace que siempre tengan algo que sea constante, y eso es su cable a tierra, es lo que les da estabilidad y tranquilidad. Los niños que tienen rutinas establecidas son niños que reaccionan mucho mejor, llegan más tranquilos a ese momento, porque ya saben que es lo que va a pasar, no es todo nuevo. Es por eso que creo que la rutina es un punto súper fundamental. La rutina siempre como algo bueno, uno a veces asocia rutina o limites como algo negativo, pero son todo lo contrario. Son esas cosas que los niños tienen y saben que es lo que va a pasar, y esto es algo realmente importante para ellos.

Horas de Sueño:

Nos criamos con eso de que hay que dormir ocho horas. Pero la realidad es que un bebe recién nacido duerme entre catorce y dieciocho horas por día y algunos hasta más. Un bebe de hasta cinco meses duerme entre catorce y dieciséis, hasta los dos años duermen entre doce y catorce horas por día. Esa es su necesidad de descanso, es como cuando tu medico te dice “vos tenés que dormir ocho horas”, esto es lo mismo. Es un promedio obviamente, los niños reaccionan distinto, pero hay un mínimo.

Cuando no dormimos lo suficiente empezamos a acumular deuda de sueño. Esto genera que suceda el efecto “bola de nieve”: Ese sueño acumulado hace que durmamos peor, entonces dormimos menos. Por eso hay que tener en cuenta la hora de despertar de nuestro bebe, para saber a que hora los tenemos que acostar para que tengan en definitiva la cantidad de horas totales que necesitan.

Puntos Clave:

Puntos a tener en cuenta para mantener el sueño bajo control:

En primer lugar, sentirnos bien y contentos con las decisiones que estamos tomando, no dejarnos influir por los demás. O sea, si es co-lecho que sea co-lecho pero que lo hagamos felices, o quizás no tan felices, pero sabemos que esto nos funciona. Si queremos que duerman en su cuarto solos y en su cuna también.

Nadie se puede meter en lo que pasa en nuestra casa, en el momento más íntimo y sagrado que es la madrugada o la noche, así que uno tiene que sentirse bien y tranquilo con lo que está sucediendo.

Las rutinas, los horarios, cuidar la cantidad de horas que tienen que dormir, cuidar las ventanas del sueño. O sea, el tiempo que pasan despiertos entre siesta y siesta. Evitar siempre el sobre cansancio, para que justamente no llegue pasados de sueño a la hora de dormir. Cuidarles mucho el ambiente donde duermen, no es lo mismo dormir una siesta en el living, con toda la gente saltando alrededor, que estar en una cuna con todo oscuro, con ruido blanco y tranquilos.

Cuidando estos aspectos, se ayuda a equilibrar el sueño.